Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Underworld

Las clases han terminado, pero el grupo Underworld ha regresado a la actualidad y está listo para volver a tocar. Es hora de dejar a un lado las reglas que nos obligan a crear, consumir y categorizar la música dance de una determinada manera. La claridad de ideas de Underworld se ha perfeccionado y desarrollado a lo largo de los últimos diez años, convirtiéndoles en los productores más innovadores y creativos del mundo de la música electrónica.


Han pasado tres años desde que publicaron su último álbum de estudio, y dos años desde que lanzaron su famoso DVD ('Everything Everything'), con el que consiguieron varios premios. Ahora llega el cuarto disco del grupo, titulado 'A Hundred Days Off', un trabajo que nos muestra el alto nivel de calidad alcanzando por el grupo y nos hace ver hasta qué punto Karl Hyde y Rick Smith son capaces de mantenerse en primera línea, a pesar de la marcha de uno de los grandes colaboradores del grupo, el DJ Darren Emerson.


El equipo Smith/Hyde Productions se ha entregado al máximo a la hora de crear 'A Hundred Days Off', tras proponerse de forma deliberada alejarse de cualquier camino establecido. Desean explorar nuevos territorios, y a lo largo de dicha experiencia se han encontrado, curiosamente, ante el modo de volver a conectar con sus mejores cualidades. Esta vez mantienen el mismo estulo siempre, aunque dejando paso a un blues cíclico y a un ritmo más calmado en ocasiones, donde el estilo "tecno-kinético" se funde con una irresistible percusión. De ese modo han sabido crear la banda sonora de los tiempos en que vivimos, un disco hecho por gente que se siente bien consigo misma. 'A Hundred Days Off' supone una especie de renacimiento musical para el cantante y productor Hyde y para el productor Smith, tanto musical como anímicamente.
Esta vez ambos han dado más importancia a la necesidad de disfrutar de lo que estaban haciendo. Quizá se deba al hecho de que el grupo desarrolló una gran importancia en el mundo de la música acid house durante los 80 y los 90, tanto que se han convertido en una de las bandas más representativas de la última década. Su primer lanzamiento fue un single publicado en 1990, incluido en 'Dubnobasswithmyheadman', un disco punzante a base de guitarra que se publicó en 1993. A partir de ese momento, su popularidad les llevó a convertirse en los creadores de lo que podríamos denominar como "la banda sonora de toda una generación", apoyados por el más de un millón de copias vendidas de "Born Slippy (Nuxx)", incluido en la película "Trainspotting" en 1996.
De entre todos los "supergrupos" de los años 90, Underworld se convirtieron en el fenómeno musical más elegante en sus actuaciones en directo, y pasaron a ser los máximos representantes del sonido electrónico de alto nivel, siempre en busca del mayor delirio y la mayor calidad posibles, con el apoyo del carismático Karl, el líder del grupo. La importancia de sus conciertos resultó clave en su popularidad: Karl, el "ciberboy/neurobyteman" transportado por flujo de potencia, apoyado por Emerson y Smith creaban una música espectacular y atrayente. A partir de ese momento, las canciones que nos ofreció el grupo en sus siguientes álbumes resultaba muy humana teniendo en cuenta que se trataba de un grupo tecno. Por una parte, nunca se limitaron a resultar únicamente futuristas. En sus canciones se escuchaba siempre un cierto susurro de corte urbano, y en la voz de Karl Hyde se hacía notar una realidad palpable acompañada de sentimientos muy familiares e intensos. Se trataba de música dance que empujaba a la pista a todo el que la escuchaba, pero también hacía pensar. Ningún otro grupo, y mucho menos ningún artista de música dance, resultaba tan increíblemente opaco y lleno de contenido.


Con la llegada del nuevo milenio, el grupo concluyó la gira que había iniciado con el lanzamiento de su tercer álbum, "Beaucoup Fish", que fue nominado al premio Mercury. El último concierto tuvo lugar en Tokio en noviembre de 2000. Durante aquella gira, Darren Emerson decidió comprometerse más con su propia música y con su carrera como disc-jockey. Por primera vez, Rick y Karl actuaban como dúo, y a pesar de los nervios, actuaron como tal en la sala Astoria de Londres, con una excelente acogida. De ese modo, cuando regresaron al estudio de grabación en su ciudad natal de Romford, Essex, para terminar la preparación del DVD de Underworld y del álbum en directo 'Everything, Everything', empezaron a planificar la nueva etapa en la historia del grupo. "Con este álbum decidimos dejar todos los demás proyectos a un lado para centrarnos en el nuevo disco", afirma Rick. "Era algo que nunca habíamos hecho anteriormente. A lo largo de los últimos diez años siempre nos habíamos centrado en varios proyectos a la vez, con Tomato, haciendo remezclas o trabajando con otros artistas.

Siempre estábamos haciendo más de una cosa a la vez. En cambio, esta vez pensamos que había llegado el momento de abandonar todo lo demás para centrarnos en el disco que realmente queríamos hacer. Queríamos dedicarnos a componer durante seis meses seguidos para ver a dónde nos llevaba esa experiencia".


"La grabación del DVD cerró un capítulo importante de mi vida", afirma Karl. "Supongo que siempre me había aferrado a la necesidad de prolongar lo que habíamos creado, de extender lo que empezamos a principios de los años 90, porque mucha gente no había tenido oportunidad de conocerlo. Cuando surgió el DVD se convirtió en un documento definitivo que mostraba el punto tan alto que había alcanzado el grupo, hasta tal punto que pensé que estábamos cerrando un capítulo de nuestra historia. Por eso, para mí, psicológicamente, nunca he sentido la necesidad de perpetuar nada o de agarrarme a algo. En cierto modo fue como volver a crear el grupo de nuevo, y más o menos eso es lo que fue. Llevábamos juntos 22 años, pero hasta ese momento nunca habíamos tocado los dos solos, así que en parte fue como cortar con el pasado para iniciar algo nuevo. Queríamos ver hasta dónde podíamos llegar nuevamente".


"De alguna manera, cuando se marchó Darren sentimos un cierto alivio, porque a partir de ese momento los tres íbamos a poder hacer lo que realmente queríamos, dejando a un lado las tensiones que habíamos ido acumulando con el paso de los años. El tuvo la oportunidad de tomar las decisiones que le parecían mejores, y nosotros podíamos hacer lo mismo. En todo el tiempo que hemos estado juntos nunca había creado un álbum de una forma tan relajada y tranquila como hemos hecho este nuevo disco".


Sin embargo, el centrarse únicamente en sus nuevas canciones no resultó una tarea tan sencilla como Karl y Rick habían imaginado. Pensaban dejar a un lado las remezclas y los conciertos, pero cuando recibieron una oferta para realizar una exposición en Japón, les resultó demasiado tentadora como para rechazarla. Al fin y al cabo, habían pasado varios años en busca de buenas oportunidades para unir la estética musical del grupo con las ideas que circulaban en Tomato, la agencia de diseño multimedia que contribuyeron a crear. Sin duda, la propuesta resultaba demasiado tentadora. "Lo que pasa es que pensamos que lo que realmente hacíamos era música, y así es como nos comunicamos con los demás. Para mí, ese un momento muy importante en el que tuvimos que centrarnos al máximo". También surgieron algunos problemas a la hora de desarrollar la creatividad del grupo. La página web que enlazaba con el DVD, llamada Underworldlive.com, estaba necesitada de material sonoro y visual. De hecho, Karl estaba ocupando buscando las 365 fotos de sofás que había prometido facilitar a la página web (por no hablar de las fotos de coches abandonados que estaba coleccionando por puro placer personal). En la primera etapa de la grabación quedó claro que su intento de mantener el mismo estilo que había ofrecido el grupo anteriormente resultaba prácticamente imposible. "Tuvimos que hacernos a la idea de que nuestra inspiración nos estaba ofreciendo cosas distintas", y de ese modo decidieron trabajar en ideas más ambientales. La gestación del álbum resultó muy tranquila, pero por otra parte la tensión que siempre surgía en Underworld seguía presente una vez más. En un momento dado, parecía que 'A Hundred Days Off' podía llegar a ser un disco cuádruple. Sin embargo, cuando Karl decidió que no podían crear un disco tan denso, Rick se esforzó al máximo para seleccionar únicamente 10 canciones. De ese modo, 'A Hundred Days Off' añade una curiosidad más a todas las que ya habían caracterizado al grupo. Los reyes de la música robótica y electrónica se encontraban envueltos en un cierto ambiente poético; los chicos que en los 80 cantaban al futuro de la música de repente se interesaban más por sonidos naturales y ritmos universales. "Una de las grandes diferencias que caracterizan este disco es la cantidad de música que he podido tocar junto a Karl y Steve (se refiere a Steve Hall, compañero del sello discográfico JBO)", afirma Rick. "Este disco ha sido muy distinto de todos los demás que hemos hecho.

Ofrece una gran variedad de material, desde música de influencia global a preciosas grabaciones de tribus indígenas tocando Dios sabe qué instrumento, y la verdad es que ha resultado genial. Quizá sea el disco en el que menos he participado fuera del estudio, pero en lo que se refiere a la inspiración que he recibido, es un trabajo fantástico que me ha ayudado a descubrir que ahí fuera hay todo un mundo musical por descubrir".


Esta vez, los instrumentos auténticos han tenido más importancia en el disco, y los temas también resultan más variados, lo que incluyó un curioso viaje a Ray Man's Percussion Shop, una tienda de instrumentos musicales, para comprarse unos cuantos "juguetitos". De ese modo, el álbum dio paso a un ambiente de relativa tranquilidad. Quizá por eso el ambiente más oscuro que había en 'Second Toughest' resulta menos evidente esta vez. En el sentido más amplio de la palabra, 'I00 Days Off' es un disco lleno de contenido. Empieza tal y como cabría esperar, al más puro estilo Underworld , con Karl entonando: "He soñado que me convertía en un producto químico", por encima del sonido de 'Momove'. Sin embargo, incluso en este tema se aprecia una cierta influencia de música brasileña. Posteriormente, 'Two Months Off' empieza fuerte, pero en el fondo se aprecia el sonido de unas campanas mientras Karl canta 'You bring light in" una y otra vez. Por cada tema de aspecto funky-sinfónico ('Little Speaker'*), por cada ritmo de estilo motortecno ('Dinosaur Adventure 3D'), y por cada melodía impactante ('Luetin') hay un montón de influencias y ritmos más suaves. 'Trim', por ejemplo, incluye un loop, pero suena al más puro estilo "blues-folk", con una breve letra adicional en su interior. 'Ess Gee', en cambio, es el ejemplo ideal de suavidad, y 'Sola Sistim' nos plantea una letra llena de dudas envuelta en un atractivo ritmo funk. Por otro lado, el famoso estilo de trabajo de Underworld se beneficia esta vez de la tranquilidad que podemos apreciar ya en el título del disco.


"El título surgió gracias al ingenio de uno de los chicos. Nos gustó mucho porque trataba un concepto universal", afirma Rick. "Estábamos hablando acerca de tomarnos algún tiempo libre, y recuerdo que los demás decían: "¿No estaría genial que sólo tuvieras que ir al colegio un día? Sería maravilloso también para los profesores, porque así tendrían mucho tiempo libre y no tendrían que trabajar tanto". Era una manera de justificar el hecho de querer ir solamente al colegio un día de cada cien, y eso se convirtió en un concepto universal. Además, tenemos el tema 'Two Months Off', así que parece que estamos bastante obsesionados con esa idea. En cierto modo, es algo bastante profundo. Cuando empezamos hace diez años, incluso en nuestro trabajo con Tomato, siempre nos preguntábamos unos a otros: "¿Qué quieres hacer?". Karl y yo siempre escogíamos la posibilidad de disfrutar al máximo de cualquier cosa que hiciéramos, y ahora veo que eso es lo que hemos hecho a lo largo de los últimos diez años. Lo único que tienes que hacer en la vida es elegir cómo quieres hacer las cosas".


"En este negocio hay muchas cosas que parecen coincidir a propósito para que te hartes de todo y te veas en la necesidad de tomarte un descanso, porque llega un momento en el que estás quemado. La calidad de la vida y la relajación son algo muy importante, porque cuando entras en un estudio es necesario que lo hagas con el estado de ánimo adecuado". Ciertamente, la mentalidad de Underworld a través de los años 90 se vio afectada por las experiencias vividas en los 80, cuando grupos como Freur. Kraftwerk y el propio Rick conocieron a Karl, que entonces estudiaba arte, en la Universidad de Cardiff. Freur consiguió ser número 1 en casi toda Europa, pero a finales de los 80 su momento había pasado. La primera etapa de Underworld como grupo funky no se tradujo en ningún éxito. En 1990, Rick y Karl estaban arruinados y vivían en Romford, se mostraban hartos de lado más falso e hipócrita del mundo de la música. Fue entonces, cuando empezaban a extenderse los ritmos acid house, cuando empezaron a profundizar en el mundo de la música electrónica. La colaboración que iniciaron con el DJ Darren Emerson les ayudó a abrirse paso en las pistas de baile. Tras una legendaria actuación de 10 horas en el festival de Glastonbury festival, el lanzamiento de un maxi single con el nombre de Lemon Interupt y tras su colaboración con JBO, surgió una auténtica reacción en cadena que mantuvo al grupo entre el éxito minoritario y el éxito de masas durante 10 años. Desde el interior fue una década de grandes conciertos, giras por Norteamérica, bebidas, cansancio, delirio, trabajo en estudios separados, colaboraciones con bandas sonoras de películas, proyectos paralelos al grupo, U2, películas de arte y ensayo, retiradas y avances.


Desde el exterior se veía todo ello como una sucesión de excelentes canciones, desde 'Mmm Skyscraper' a 'Dark And Long', pasando por 'Born Slippy', 'Push Upstairs' y 'King Of Snake'. Sin duda, el grupo se había convertido en la conciencia de la música dance, pero resultaban mucho más divertidos que la mayoría de las bandas.


"Pienso que durante un corto espacio de tiempo fuimos uno de los grandes grupos del momento", afirma Karl. "Después, durante un período algo mayor, entramos a formar parte de la música dance, y en cierto modo, la gente como nosotros suele ser acusada de mezclar estilos muy diferentes, algo que siempre ha sido bueno para nuestro grupo. En concreto, nos ha permitido alcanzar a un público mucho mayor, y a medida que los fans que teníamos al principio se han ido fragmentando, hemos conseguido atraer la atención de mucha más gente". "La música dance fue lo primero en lo que me centré realmente, porque cuando los demás decían que hacíamos rock, pop, funk o cualquier otra cosa, en realidad no era así. Era un comentario bastante genérico. Cuando se trataba de hacer música con un objetivo determinado, la gente votaba con los pies. Lo que quiero decir es que salían a la pista de baile porque teníamos un buen disco, y esa experiencia nos resultaba algo muy extraño. Hasta ese momento, los únicos que nos decían si esto o aquello era bueno era la gente de marketing, los que se pasaban la vida hablando de cifras. De repente, dejamos de pertenecer a ese mundo de números para entrar a formar parte de algo que resultaba muy inmediato y cercano. Crea una canción, llévala a una discoteca y fíjate en cómo reacciona la gente. Era algo así de sencillo. En mi caso, cuando veía la reacción del público, pensaba: "¿Qué es lo que funciona? Esto es lo que de verdad le gusta a los demás". Underworld superaron la frontera del éxito hace mucho tiempo. Lo más importante acerca de su situación actual es que incluso después de tantos años de aprendizaje y constante exploración, siguen estando muy lejos de formar parte de una fórmula musical concreta. Para Rick, el cuarto álbum de Underworld ha significado una nueva serie de descubrimientos, haciendo que se despierten sus deseos de empezar a trabajar muy pronto en el siguiente disco del grupo. "La idea de que podemos trabajar siguiendo el camino que nos planteemos de antemano es algo absurdo. La música que hacemos es una sucesión de coincidencias. Hemos hecho entrevistas para revistas profesionales de música porque nos gusta hablar del proceso de creación, pero la verdad es que esa clase de cosas no sirven para nada, porque la verdad es que no sabemos cómo hacemos lo que hacemos".


"A veces me gustaría que fuera un proceso más sencillo, y sé que Karl piensa lo mismo. En ocasiones nos encantaría formar parte de un grupo normal de blues, o trabajar junto a Carlos Santana o Paul Oakenfold, porque en realidad lo que la gente cree que es genial acerca de Underworld es lo que más problemas nos ocasiona. Sin embargo, es genial haber terminado este disco, salir a tocar en directo y dejar a un lado la experiencia del estudio, donde todo es más tranquilo".


Cuando vuelven a hablar acerca de lo que se considera buena música en 2002 y de lo que supone una noche de auténtica diversión, Underworld recuperan las energías. Van a volver a producir grandes conciertos, empezando este mismo verano en Inglaterra en Creamfields. Además, tienen que trasladarse a un nuevo estudio, están cargados de ideas y los dos se sienten mejor que nunca. Sin duda, el tren que salió de Romford aún tiene un largo camino por recorrer. "Pienso que mientras tengamos la capacidad de sorprendernos el uno al otro y de asimilar nuevos cambios, tendremos las puertas abiertas", confiesa Karl. "Al menos así ha sido a lo largo de los últimos diez años, aunque anteriormente no siempre ocurrían las cosas de ese modo. Me siento muy contento de ver cómo se han desarrollado los últimos años, de haber desarrollado dos carreras musicales antes que ésta, y me alegra saber que sigo aquí y que sigo formando parte de la música".


Sin duda, lo mejor de Underworld es su capacidad para sorprendernos con cada nuevo trabajo, sin saber nunca qué dirección van a tomar en su siguiente álbum ni qué nuevos retos se plantearán.

Calle Fuencarral, 35. 2║Izda. 28004 Madrid [España]