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Nancy Sinatra

La Historia del pop la ha presentado como una precursora del posfeminismo, como un precedente del movimiento riot girl de los 90, como un ejemplo para todas las mujeres fuertes del rock (desde Kim Gordon, de Sonic Youth, hasta Courtney Love, pasando por nuestra Silvia Superstar o por Deborah Harry, con la que ha hecho un dúo). Es un mito social que va más allá de lo musical ... pero Nancy Sinatra (Nueva Jersey, 1940), la hija de Frank, la intérprete del superéxito 'These Boots Are Made for Walkin', no lo tiene tan claro.

Ahora, que vuelve a la palestra con Nancy Sinatra (2004), un disco con el que las nuevas generaciones recuperan a este mito de los años 60 , echa la vista atrás y reconoce que su leyenda tiene mucho de falso o, más bien, de inexacto. «Cuando me hablan de que he sido un ejemplo para las mujeres», explica con una voz arrastrada, somnolienta, desde Los Ángeles, «yo me alegro enormemente, pero tengo que reconocer que, en su momento, no fue algo que hiciera conscientemente. Nunca he pertenecido a ningún movimiento y, cuando empecé mi carrera, lo cierto es que tampoco tenía muy claro qué era el feminismo. Lo que sí es verdad es que en mi familia las mujeres hemos sido siempre muy fuertes, nos hemos ganado la vida por nosotras mismas y jamás hemos dejado que un hombre nos mantuviera, porque valoramos mucho nuestra libertad . Pero quizá esa actitud de la que la gente habla, esa ruptura con el tópico del pop de chica dulce a lo Doris Day, se debió a algo natural y también a que estábamos en un momento social y político que lo propiciaba».

Nancy Sinatra ha roto con muchos tópicos y siempre ha hecho lo contrario de lo que la mayoría esperaba de ella . Lo primero fue rebelarse contra su padre que, cuando ella empezó a tontear con la idea de hacerse cantante, le recomendó que se dedicara a otra cosa. «Sabía que iban a estar toda la vida comparándome con él y tenía razón. Ahora, que estoy a punto de cumplir 65 años, es cuando por primera vez no me comparan con mi padre».

Más tarde, después de éxitos como el citado 'Boots', 'Some Velvet Morning', 'So Long', 'Babe' o el dúo con su padre 'Something Stupid', sorprendió a todos y dio una vuelta de tuerca a su imagen de mujer rompedora para casarse, tener hijos y dedicarse por completo a ser ama de casa. El siguiente paso fue, a los 55 años, en esa edad en la que se supone que las mujeres empiezan a ser invisibles, posar en la revista erótica Playboy .

«Lo hice para promocionar el disco que saqué en aquel momento, One More Time (1995), porque no me venía mal el dinero que me ofrecían y porque, sinceramente, me veía sexy y guapa y pensaba que, si a los de Playboy les parecía bien, no iba a ser yo la que dijera que no».

La diva rediviva

Con el trabajo que presenta en Madrid, en un concierto en el que afirma que va a cantar canciones en español , como el 'Bésame mucho', también ha roto algunos esquemas. En él aparecen temas de artistas que, de otra forma, difícilmente podrían haberse juntado en un CD. El máximo protagonista es Morrissey, uno de sus mayores fans, al que Nancy adora.

«Es una persona extraordinaria --comenta--. Trabajar con él es una delicia, por su talento, su sentido del humor y su delicadeza . Este disco le debe muchísimo a él».

Y, en el otro extremo, estaría Thurston Moore (de ' Sonic Youth '), al que Nancy afirma que admira desde hace tiempo. «Conozco bien a Kim Gordon y mi hija Amanda, que fue la que me empujó a hacer este álbum y que ha trabajado en él como coproductora, es muy fan de 'Sonic Youth'. Además, hace poco reeditaron en su sello los discos de Lee [Hazlewood] y, en el fondo, tenemos mucho más en común de lo que pueda parecer».

Otros de los colaboradores son Calexico, Jarvis Cocker, Steve Van Zandt o Jon Spencer , además de Bono, de 'U2' , que aporta un tema que, en un principio, había escrito para papá Sinatra, pero que éste nunca pudo cantar.

«Afortunadamente, ya puedo interpretarlo sin un nudo en la garganta. Las primeras veces lo pasé realmente mal; estaba muy emocionada ».

A estas alturas, lo cierto es que la Sinatra está más sorprendida que endiosada. A pesar de haber logrado 22 números uno de las listas de éxitos y de ser una de las artistas más influyentes de la historia del pop, también ha tenido que encajar fracasos y rechazos.

Por ejemplo, según cuenta, tuvo grandes dificultades para completar la trilogía 'Nancy and Lee' porque ninguna compañía quería grabar las canciones que había seleccionado con Mr. Hazlewood.

«Decían que sonaban antiguas. Y ahí se suponía que estaba la gracia ¿no? El disco salió el año pasado y la verdad es que no tuvo mucho éxito , pero a mí me encantó hacerlo. Trabajar con Lee es siempre una delicia. Después de 30 años, nos fuimos a Nashville y nos lo pasamos bomba».

Y, en 2002, con 'California Girl', sucedió algo parecido. «En el contrato que firmé no había ninguna claúsula que les obligara a promocionarlo, pero yo no pensaba que aquello tuviera que ir por escrito. Así que, cuando les pregunté cuándo iban a empezar las entrevistas, me explicaron que no iba a haber ninguna. Y ahí se quedó el CD, nadie se enteró de que había salido ».

«Por eso --continúa--, aprecio mucho que el nuevo disco haya tenido buenas críticas y cierto éxito. Cuando una lleva tanto tiempo en esto, se da cuenta de que no se puede fiar demasiado de las críticas ; ni de las buenas ni de las malas, porque dependen de muchas más cosas que de la calidad de la música. A mí Nancy Sinatra me parece tan bueno como otros que he hecho y que han pasado sin pena ni gloria, pero es como que tocaba ponerme bien y, la verdad, resulta muy agradable. Es una especie de reconocimiento en vida que llena de felicidad porque, a veces, estas cosas llegan demasiado tarde».

Los felices 60

En cualquier caso, parecía que su carrera estaba abocada a recuperar parte del éxito del que gozó 40 años atrás , y el cine ha tenido mucho que ver. De hecho, tuvo una carrera como actriz muy activa a mediados de los 60 y fue compañera de Elvis Presley en un par de películas, aunque lo suyo no pasara de la amistad porque, según ha contado, no coincidieron solteros jamás a lo largo de sus vidas... algo que lamenta profundamente porque se pasó la adolescencia enamorada del Rey .

Ahora el celuloide ha propiciado el resurgimiento masivo al aparecer un tema suyo en 'Kill Bill', la película de Tarantino que la propia artista no ha podido ver entera «porque sale demasiada sangre».

Una mujer comprometida

Así, como las también divas de los 60 Françoise Hardy, Marianne Faithfull y Jane Birkin, Nancy ha recuperado su puesto, sin olvidar esos proyectos que le han ayudado a no desfallecer cuando su carrera musical no iba por el mejor camino.

Colabora con asociaciones que se ocupan de niños discapacitados, ha participado en actos, manifiestos y conciertos en contra de la guerra y es miembro honorífico de la 'Asociación de Veteranos de Vietnam', los mismos que la consideraron, en su momento, su pin up favorita y que pudieron verla en 2003 en un concierto con el que se pretendía recordar los errores de aquella guerra para no repetirlos nunca más.

«Es increíble --explica-- que la gente que ha vivido la guerra de Vietnam esté a favor de una nueva guerra como la de Irak . Deberíamos aprender de la Historia para no repetirla, pero el ser humano es así de estúpido y, por mucho que quiera, tampoco puedo hacer demasiado al respecto. Un montón de artistas están convencidos de que sirve de algo lo que hacen. Yo no estoy tan segura».

Muchos de estos proyectos paralelos están relacionados con su padre. Después de escribir dos biografías sobre 'La Voz', prepara un biopic con el que quiere explicar al mundo la auténtica cara del ídolo y acabar con los mitos que se han forjado alrededor de él.

«Yo estaba allí y puedo contar lo que vi y cómo era mi padre. Me he pasado la vida oyendo y leyendo mentiras sobre él y estoy harta. Lo malo es que hacer un documental de este tipo es muy caro y no consigo la financiación , pero creo que ya es hora de que se sepan muchas cosas sobre él y cambiar la imagen que la mayoría tiene sobre Frank Sinatra».

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